Performance / Teatro / New Media
Intermedio
El jueves 28 y el viernes 29 y domingo 31 de julio, a las 21, el Centro de Experimentación y Creación del Teatro Argentino, dependiente del Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires, presentó en su sala, con acceso por 10 y 53, la ópera-performance Intermedio (con variaciones de Orfeo ed Euridice de Gluck y textos de Roberto Juarroz y Heiner Müller).
La idea le correspondió a Claudia Billourou y Gustavo Basso, el guión a Teresa Basile, la régie a Claudia Billourou y la composición, el diseño de sonido, música y acústica a Gustavo Basso y Tata Laxague (con la asesoría de Martín Liut).
Intervinieron el Coro del Consejo Profesional de Ciencias Económicas que dirige Guillermo Masi y cuenta como asistente de dirección a Marcos González. El espacio, vestuario y objetos escénicos son responsabilidad de Segundo Arregui, Paula Panfili, Betina Perrone, Agustina Martínez, María Verónica Nieto y Ana Kiefer. El video y las filmaciones son de Arturo Blas y Leandro Jasa y las luces de Alfredo Núñez. Participan los contrabajistas Juan Elías y Matías Oliver y Carolina Carrizo está a cargo del clave.
Actúan el contratenor Flavio Oliver (Hombre 0/Orfeo), la soprano Sonia Stelman (Amor), Cuyén Biraben (MujerABC/Vox Populi), Nora Lafón (Penélope), Victoria Hertz (Mujer), Fabio Prado (Hombre/Escritor), Leandro Hilario Torres (Artista), Federico Aimetta (Hombre Violento), Liliana Ogando (Mujer sin Voz), Arturo Blas (Hombre Joven) y Gustavo Martínez (Boxeador).
Sobre la obra y los artistas
“Intermedio –dice Teresa Basile- es una ópera-performance que recupera el descenso a los infiernos de Orfeo en su búsqueda de Euridice (en la ópera de Gluck) para reinstalarlo en los variados avernos que han atravesado el siglo XX desde las diversas políticas estatales de exterminio. En el vaivén entre el mito y la historia, nadie ha sido ajeno a este infierno que ha golpeado en todas las puertas y ha hablado en todas las lenguas. Sin embargo, por momentos, la presencia de algunas imágenes despiertan asociaciones de nuestra memoria y nos reenvían a contextos particulares. La experiencia del exilio, la imposibilidad del regreso, el amor en tiempos violentos, la temblorosa autoridad de los textos de la cultura, la búsqueda de lo perdido que Orfeo emprende (y. que resulta, como toda exploración cabal, una búsqueda de sí mismo), junto con las posibilidades y abismos del arte, son algunos de los temas que asoman en esta obra”. Los sonidos y la música de Intermedio proponen comentar y glosar antes que describir su núcleo dramático. Los primeros cuadros se desarrollan en forma de procesos, con materiales que actúan a la manera de leitmotivs alegóricos. En los cuadros finales esos mismos elementos interactúan hasta formar un gran contrapunto electroacústico. Los materiales sonoros y musicales provienen de diferentes fuentes: sonidos cotidianos de La Plata con sus habitantes, máquinas y conflictos; instrumentos interpretados en vivo; sonidos generados a partir de algoritmos digitales y fragmentos de piezas musicales existentes. En este último caso, las partes de las obras de Ligeti o Grisey no operan como citas sino como materiales-base para generar secuencias electroacústicas específicas (del mismo modo en que operan en el guión los extractos de Müller y Juarroz). Parte esencial de la instalación sonora descansa en su diseño espacial, pensado en esta ocasión a partir de un sistema semicircular de ocho altavoces principales. |